Refugio Casa Forestal La Zarza - La Iruela
Inicio en Google Maps
Municipio: La Iruela
20,8 km · 7h 35min
Descripción
Nombre de la ruta
Refugio Casa Forestal La Zarza - La Iruela
Código: GR-247-E10
Tipo de ruta
Lineal
Dificultad
Difícil
Distancia total
20,8 km
- · Tramos de Senda 46,67%
- · Tramos de Vía pecuaria 0%
- · Tramos de Asfalto o cemento 1,45%
- · Tramos de Pista, camino forestal o rambla 51,88%
Coordenadas
Inicio
38.001935, -2.916111
Fin
37.919991, -2.991763
Tiempo de marcha estimado
7h 35min
Tipo de firme
Pista forestal, luego caminos recuperados y pistas de repoblación, y camino de herradura de piedra seca al final, con escalonamientos y piedra suelta.
Desnivel máximo
2
Medio
Severidad del medio natural
1
Itinerario
Orientación en el itinerario
2
Desplazamiento
Dificultad en el desplazamiento
3
Esfuerzo
Cantidad de esfuerzo necesario
Señalización
a partir de Prado Redondo las señales de continuidad son blancas, rojas, amarillas y verdes, por coincidir con el PR-A 313 y el SL-A 8.
Mapa de la ruta
Puntos de interés en la ruta
La etapa se inicia siguiendo la pista forestal de La Zarza en dirección suroeste. El camino llanea al principio y a los 400 metros deja a la derecha las ruinas del Cortijo del Tío Comino. Llama la atención el excepcional tamaño del tronco de algunos centenarios robles (quejigos) que aquí se encuentran, junto a pinos negrales y laricios. En este punto está también el enlace con la etapa 2 de la variante GR 247.2, que permite un itinerario alternativo conectando con el valle y, en una segunda jornada, con las etapas 16 y 17.
Hacia la derecha se deja una pista que llevaría al Cortijo Poyo del Rey y la casa forestal de Hoyo Redondo, entre otros lugares. La ruta continúa al frente con grandes vistas hacia la cabecera del Valle del Guadalquivir, y pronto llama la atención, al otro lado del valle en dirección sur, la gran plataforma de paredes verticales de los Poyos de la Mesa, un calar muy conocido y visible en esta zona del parque. A los 250 metros aparece la primera de las vallas de este recorrido, cuyo objeto es limitar el acceso de herbívoros a zonas en las que se está recuperando la cubierta vegetal: como todas las restantes, no hay que olvidar cerrarla tras el paso. A partir del kilómetro 3 se cambia de vertiente, dando vista a la zona de campiña de la provincia de Jaén con grandes extensiones de olivos, siendo La Cruz, Las Albardas y la Peña de la Sabina algunas de las cimas cercanas a esta pista forestal. En el kilómetro 4,8 se encuentra otra puerta de repoblación, pasada la Peña de la Sabina.
Hacia la derecha aparece una pista forestal que se descarta y se sigue al frente; a los 400 metros se deja hacia la izquierda otra pista poco transitada. En el kilómetro 5,8 una barrera impide el acceso de vehículos a motor. Siguiendo la pista, a 300 metros se encuentra otro cruce que nuevamente se descarta y que sube hacia la derecha al Cerro del Mosco, de 1.316 metros de altitud, fácilmente identificable porque tiene varias antenas.
La pista forestal por la que se camina se conoce como el viejo camino del Salto del Moro y discurre prácticamente en llano. Pronto, hacia la izquierda, aparece la señal que indica el inicio de la derivación 4 a Arroyo Frío, de 2,4 kilómetros de longitud. A los pocos metros se cruza un paso canadiense, un sistema de rejilla en horizontal sobre foso con cierta profundidad que evita el paso de animales, y poco más adelante una puerta de control de repoblación. Se llega a la carretera asfaltada A-319, donde hay que girar hacia la izquierda para cruzarla y desviarse rápidamente hacia la derecha por una senda restaurada; siguiendo la carretera hacia la izquierda, a los 300 metros se llegaría al mirador del Paso del Aire, en el mismo Puerto de las Palomas. Continuando por la senda se camina por un exuberante bosque de encinas mezcladas con cornicabras y algunos pinos laricios: esta zona no sufrió el incendio de 2001, por lo que permite comprobar el alto valor ecológico del área siniestrada.
La senda enlaza con una pista forestal estrecha que hay que tomar hacia la izquierda, pasando a los 200 metros junto a la fuente y casa forestal del Sagreo. La pista es ascendente y está cerrada al tráfico de vehículos por una barrera, justo pasada la casa forestal; a poca distancia hay otra puerta de control forestal que, como siempre, debe dejarse cerrada. La escasez de arbolado en este tramo permite disfrutar de la visión de la campiña olivarera hacia el oeste. Los colirrojos tizones acompañan en el caminar, junto a herrerillos capuchinos, carboneros comunes y otras pequeñas aves insectívoras que encuentran en estas zonas gran cantidad de alimento.
Las vistas hacia la derecha son grandiosas: el macizo de Sierra Mágina, Sierra Morena, la Loma de Úbeda, Villacarrillo y miles de olivos alineados en distintas direcciones sobre el ondulado terreno que ocupa la mayor parte de la provincia de Jaén. A los pies queda Burunchel, ya en el límite del espacio protegido, localidad del municipio de La Iruela que es paso obligado para los visitantes que acceden al interior del parque por el Puerto de las Palomas. En este punto hay dos alternativas de pista: la primera al frente y prácticamente llaneando, y la segunda —que es la opción correcta— hacia la izquierda, con menos uso y bastante más pendiente, serpenteando y ganando altura rápidamente. A la izquierda se contempla el Viñuela, montaña de fuertes pendientes y escasa cubierta vegetal que, a pesar de estar vallada perimetralmente como consecuencia del incendio de 2001, es lugar relativamente frecuente de cabra montés. La pista se acaba y hay que continuar por senda, en ascenso suave, hasta el collado situado hacia el sur.
7
Al llegar a esta cuerda se crestea hacia el suroeste para continuar la ruta, pero quien se sienta con fuerzas puede aprovechar para ascender hacia el vértice geodésico de Viñuela, desviándose e yendo por lo alto hacia el norte a lo largo de unos 700 metros. Continuando por la cuerda hacia el suroeste, a los 200 metros hay otra puerta de control de restauración forestal; tras pasarla el bosque vuelve a estar de pronto presente, un bosque de pinos negrales con gran cantidad de boj, especie que será muy abundante hasta el final de la etapa. Hacia el este, en el valle de la cabecera del Guadalquivir, dominan el verde y la frondosidad de los bosques del parque, mientras que hacia el oeste lo hacen el ocre y el verde plateado de los olivos de la campiña.
Se llega a un collado frente al Puntal de Correas y la ruta deja la cresta para virar hacia la derecha por un camino ancho, con calzos y muretes de piedra, que gira una y otra vez para descender suavemente, adaptándose a la caprichosa orografía de la zona. Se camina inmerso en el bosque y en el kilómetro 12,5 entra por la derecha otra senda que hay que obviar, continuando al frente.
Por la izquierda confluye con el camino el GR 7, con el que se coincidirá hasta el final de la etapa. Hacia la derecha, por debajo, unos álamos indican la ubicación de la surgencia de agua del arroyo Rechita, que permite refrescarse, y 200 metros más adelante, a la izquierda, hay un antiguo refugio de pastores. Otros 500 metros más allá se encuentra otra pequeña fuente al lado izquierdo del camino. Se va bordeando el cerro Escribano, situado también a la izquierda, y pronto el Castillo de La Iruela indica la proximidad del fin de la etapa.
Aparece un camino ancho que desciende hacia la derecha y que llevaría rápidamente hacia la carretera A-319, ya muy cerca de La Iruela. La ruta, sin embargo, sigue al frente para subir por una senda en zigzag por la ladera de La Mocha, desprovista de arbolado. Es un tramo bastante peculiar, pues su ambiente se asemeja al de las zonas altas a pesar de estar en una zona relativamente baja del parque: de hecho, se suben 200 metros de desnivel en apenas 1,5 kilómetros de senda.
Antigua casa forestal en ruinas, junto a pequeños bancales usados antiguamente en la agricultura de autoabastecimiento. Llama la atención un magnífico puente sobre el que pasa el sendero, construido en mampostería de piedra. Quedan algunos nogales, chopos, olmos y cerezos que en otoño impregnan de color este paraje. Cerca de la casa hay una fuente-abrevadero a la que suelen traer agua con manguera desde un nacimiento en Cerro Escribano, justo al lado. A partir de este punto aparece señalización de otros senderos de pequeño recorrido y senderos locales coincidentes, como el PR-A 313 y el SL-A 8, por lo que las señales de continuidad son blancas, rojas, amarillas y verdes. Una línea eléctrica acompaña y sirve de referencia en este camino sinuoso y a veces esculpido sobre la roca, donde se pueden admirar especies botánicas ligadas al roquedo de sumo interés por su escasa distribución. En cuanto a la fauna, es zona por excelencia de cabra montés.
Se sale a un claro del bosque y abajo se contempla la ermita, situada en lo alto de una colina y dando vista al pueblo de Cazorla. Es una construcción blanca, de planta rectangular, que acoge a la patrona de Cazorla, venerada desde el siglo XVI, y en el lugar hay una magnífica fuente. En este punto hay que girar hacia la derecha para dirigirse al final de etapa en La Iruela. La distancia entre este pueblo y Cazorla es inferior a 1 kilómetro, por lo que el lugar de pernocta dependerá de las preferencias y de la hora de llegada: si desde la ermita se opta por llegar directamente a Cazorla hay que seguir las indicaciones del GR 7, bajando por la pista que se ve abajo hasta un mirador circular donde se toma a la derecha una senda que desciende hasta Cazorla.
13
Se entra a este encantador pueblo por la zona del polideportivo, por una pista asfaltada y flanqueada por cipreses, junto a una pradera en la que es frecuente observar en primavera el jacinto de Cazorla (Scilla reverchonii) y el narciso enano (Narcissus hedraeanthus), endémicos de estas montañas. La etapa termina en la calle Esperilla Alta, con el castillo y la atalaya a la derecha junto a las ruinas de la Iglesia de Santo Domingo. La Iruela es un pequeño pueblo declarado Conjunto Histórico-Artístico, independizado del Adelantamiento de Cazorla en 1370, cuyo castillo de origen musulmán se encarama sobre un áspero y vertical espolón rocoso y constituye una de las estampas más fotografiadas del parque natural. La etapa 11 comienza a las afueras de Cazorla, a los pies del castillo de La Yedra, y cerca de su inicio está también el principio de la variante GR 247.3.
Más información
Enlaces
variante GR 247.2 etapa 2 (al inicio), GR 7 (desde el km 14,8 hasta el final), PR-A 313 y SL-A 8 (desde Prado Redondo)
Refugios
1, solo al inicio (refugio casa forestal de La Zarza)
Derivación 4
Arroyo Frío, 2,4 km desde el km 7,2
Puntos de agua
7 (inmediaciones del refugio de La Zarza, casa forestal del Sagreo, fuente de Rechita, fuente 500 m más adelante, casa forestal Prado Redondo, ermita Virgen de la Cabeza, La Iruela)
Mirador del Paso del Aire
a 300 m del km 7,2 por la carretera
Puntos de acceso rodado intermedios
1 (Puerto de Las Palomas, km 7,2, carretera)
Desvío al vértice geodésico de Viñuela
unos 700 m desde el km 9,6
Vallas y puertas de control de repoblación a cerrar
al menos 5
Servicios en ruta
- Agua potable
- Áreas de descanso
- Sombra
Recomendaciones
Otros datos de interés
Descripción técnica
RUTÓMETRO
Naturaleza destacada
Flora
- pino laricio, pino negral, encina, quejigo, sabina, enebro, cornicabra, majuelo, arce, boj, álamo, nogal, chopo, olmo, cerezo, ciprés, jacinto de Cazorla (Scilla reverchonii), narciso enano (Narcissus hedraeanthus).
Fauna
- cabra montés, grandes herbívoros, rapaces, carroñeros, colirrojo tizón, herrerillo capuchino, carbonero común y otras aves insectívoras.