Refugio Casa Forestal La Parra - Refugio Majalserbal
Inicio en Google Maps
Municipio: Villacarrillo
12,0 km · 3h 48min
Descripción
Nombre de la ruta
Refugio Casa Forestal La Parra - Refugio Majalserbal
Código: GR-247-E8
Tipo de ruta
Lineal
Dificultad
Moderada
Distancia total
12,0 km
- · Tramos de Senda 5%
- · Tramos de Vía Pecuaria 0%
- · Tramos de Asfalto o cemento 71%
- · Tramos de Pista, camino forestal o rambla 24%
Coordenadas
Inicio
38.111569, -2.892840
Fin
38.071831, -2.896308
Tiempo de marcha estimado
3h 48min
Tipo de firme
mayoritariamente carretera estrecha y asfaltada (carretera de Las Villas), con un tramo inicial por campo abierto poco definido y un tramo final de pista forestal de tierra (carril de Peña Corva).
Desnivel máximo 1m
2
Medio
Severidad del medio natural
1
Itinerario
Orientación en el itinerario
2
Desplazamiento
Dificultad en el desplazamiento
3
Esfuerzo
Cantidad de esfuerzo necesario
Señalización
paneles informativos y la ruta al Pedro Miguel no está balizada.
Mapa de la ruta
Puntos de interés en la ruta
Desde la casa forestal La Parra, donde se ha habilitado un refugio básico de pernocta para los usuarios de este sendero, el primer tramo del recorrido se realiza por campo abierto, sobre antiguos terrenos de cultivo, durante apenas 600 metros, hasta llegar a una ruina a la derecha que se corresponde con la Casa del Sotillo de la Parra. En este tramo inicial, al amanecer y al atardecer, es frecuente observar alguno de los grandes mamíferos del parque natural, como ciervos, jabalíes e incluso cabras monteses, que durante la noche encuentran aquí un lugar idóneo de aprovisionamiento.
2
Se incorpora aquí una vía estrecha y asfaltada que cruza la Sierra de Las Villas, por la que hay que ir hacia la derecha; es muy poco transitada, por lo que se puede caminar plácidamente. A los 700 metros aparece hacia la derecha una pista de tierra que llevaría, con un desvío de 2,6 kilómetros ida y vuelta, al Molino de la Parra, situado junto al Arroyo del Aguascebas Grande; su estado es ruinoso, pero muestra la dureza de esta tierra y de las personas que hasta no hace tanto habitaban el lugar. El trayecto continúa por la carretera y, a 2,7 kilómetros del inicio de la etapa, los paredones rocosos laterales marcan el único paso posible, ya junto al Aguascebas Grande, que se deja caer en varios saltos de agua. Se trata de una de las muchas cerradas existentes en el parque, que es como se denomina aquí a los valles estrechos y profundos encerrados entre paredes de roca; a la izquierda hay varias cavidades que muestran la acción erosiva del agua en estas montañas calizas, con formas de singular belleza.
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Esta área se ubica a la derecha de la vía y es una zona ideal para el descanso, dotada con el equipamiento característico de fuente y mesas con bancos. Es un paraje muy sombreado por el que discurre plácidamente el Aguascebas Grande, cuyas aguas cristalinas invitan a refrescarse si el día acompaña. Hacia la izquierda hay una pista de tierra que lleva al antiguo refugio de la Cueva del Peinero, que fue pensado como albergue de cazadores y ahora es casa rural. Continuando por la carretera transversal, a pocos metros se gira 180º cruzando sobre el arroyo; justo en el mismo puente, hacia la izquierda, hay una senda para subir al nacimiento del Aguascebas Grande, un camino con cierta dificultad, sinuoso y empinado, que obliga en varias ocasiones a cruzar este arroyo saltándolo en ambos sentidos, hasta llegar al nacimiento bajo los paredones del Poyo de los Robles.
La carretera gira y gira para ganar altura. En la primera de las cerradas curvas hacia la izquierda hay una hermosísima panorámica de la casa de la Cueva del Peinero y de todo el entorno. En esta zona se encuentran varios ejemplares de tejo, entre una bojeda excepcional con enebros y sabinas. Es bastante común la presencia de buitres leonados, que tienen aquí magníficos paredones, ideales para descansadero y nidificación. Pronto se sobrepasan los 1.300 metros de altitud, en suave ascenso, dejando a ambos lados varias lanchas, formaciones rocosas muy características consistentes en un gran afloramiento de roca plana y más o menos lisa.
Tras un ligero descenso hasta los 1.260 metros de altitud se llega a otro de los puntos fuertes del recorrido, el paraje de Gil Cobo con su área recreativa. Además de las instalaciones características de este tipo de áreas, fuente y mesas con bancos, en verano existe un quiosco-bar y una excepcional zona de baño en una pequeña presa del arroyo del Aguascebas de Gil Cobo. Más adelante, a los 250 metros del área, hay que dejar la carretera justo al cruzar el puente sobre el arroyo para adentrarse por la pista forestal de tierra hacia la izquierda; a partir de este punto la subida será constante hasta el final de etapa.
A los pocos metros de entrar en la pista, paralela al Aguascebas de Gil Cobo, queda a la derecha la fuente de La Cerrada de San Ginés. A partir de esta, los paredones rocosos laterales estrechan cada vez más el valle, formando un singular cerramiento cuya anchura en algún punto llega a ser poco más que la de la pista por la que se camina. Esta cerrada es uno de los rincones más interesantes desde el punto de vista botánico de todo el parque natural, ya que en sus paredones se encuentran varios endemismos, como la planta insectívora conocida como grasilla andaluza (Pinguicula vallisneriifolia), además de especies poco comunes como algún tejo y excepcionales bojedas.
Al salir del estrechamiento se encuentra una pequeña explanada con una bifurcación. Por la pista de la izquierda se llega al Collado del Perenoso, lugar estratégico para ascender al Pedro Miguel, de 1.830 metros de altitud, que es el techo de esta zona; hay un panel que describe esa interesante ruta, pero es un sendero que no se encuentra balizado. La etapa continúa por la pista hacia la derecha, por el carril de Peña Corva, donde en primavera se puede ver la violeta de Cazorla (Viola cazorlensis), y pronto se disfruta de una excepcional panorámica del Collado del Perenoso y el Pedro Miguel al acercarse gradualmente a otra de las lanchas de la zona, la Lancha de la Escalera.
La fuente se encuentra en una curva pronunciada de la pista y cuenta con una simpática mesa de piedra que invita a una parada, con el paisaje dominado por los pinos laricios o salgareños y las bojedas.
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A la izquierda, sobre una pequeña colina sobre la Lancha de La Escalera y a escasos metros de la pista, se encuentra la edificación de una vieja tinada usada como cobertizo para el ganado. En uno de sus laterales se ha habilitado uno de los refugios de montaña para uso senderista, y en la parte delantera hay también un abrevadero que permite aprovisionarse de agua. Es un lugar perdido y con unas vistas inolvidables, con el horizonte abierto frente al Collado del Perenoso, el Pedro Miguel y el Agrión.
Más información
Refugios
2 (La Parra al inicio, Majalserbal al final)
Puntos de agua
6
Áreas recreativas
2 (Cueva del Peinero y Gil Cobo)
Desvío al Molino de la Parra
2,6 km ida y vuelta desde el km 1,3
Puntos de acceso rodado intermedios
1 (Área Recreativa de Gil Cobo, km 9,2, carretera)
Endemismos botánicos en la Cerrada de San Ginés
grasilla andaluza (Pinguicula vallisneriifolia), catalogada como «Vulnerable» en el Libro Rojo de la Flora Silvestre Amenazada de Andalucía, con unos 70 núcleos conocidos
Servicios en ruta
- Agua potable
- Áreas de descanso
- Sombra
Recomendaciones
Otros datos de interés
Descripción técnica
RUTÓMETRO
Naturaleza destacada
Flora
- pino laricio o salgareño, sabina mora, boj, enebro, tejo centenario, acebo, violeta de Cazorla (Viola cazorlensis), grasilla andaluza (Pinguicula vallisneriifolia).
Fauna
- ciervo, jabalí, cabra montés, buitre leonado, anfibios, peces, pequeñas aves.