Esta etapa une el pueblo de Cazorla con el refugio de El Sacejo, junto al Parador de Cazorla. Discurre, por tanto, entre el borde exterior suroccidental del parque natural y las laderas que caen al valle del Guadalquivir, eje de la zona sur del parque. Su recorrido tiene muchos alicientes, empezando por el propio pueblo de Cazorla, el más visitado del parque, y el camino que parte de la población remontando el frondoso valle del Cerezuelo, cerrado por una muralla rocosa por la que se despeña la Cascada de La Escaleruela cuando las precipitaciones han sido suficientes.
Desde el mirador de Riogazas se contemplan excepcionales panorámicas de Cazorla y los montes que la rodean, con la gran campiña olivarera al fondo. Más adelante, el propio camino deja de ser un simple medio para disfrutar del paisaje y se convierte en protagonista de la ruta. Ancho, con buen firme y construido a la manera tradicional, con sus hormas y calzos de piedra seca, es un tipo de camino que solo puede encontrarse en esta zona del parque natural. Por su calidad, por el esfuerzo y la pericia que en su momento necesitó su construcción y por los impresionantes parajes que recorren, estos caminos forman parte de lo mejor del patrimonio del parque.
Hasta el collado de El Gilillo se disfruta de grandiosas vistas hacia las tierras bajas cubiertas de olivares, y una vez rebasado, la ruta cambia de vertiente y mira hacia las montañas que flanquean el encajado valle del Guadalquivir, en un claro contraste entre paisajes agrícolas y forestales. Si en el citado collado se opta por desviarse brevemente y subir a la cumbre del mismo nombre, se goza de uno de los espectáculos paisajísticos más emocionantes del parque natural, con vistas que abarcan desde el norte de la Sierra de Segura hasta Sierra Nevada.
El itinerario suma 15,04 kilómetros con 993 metros de desnivel acumulado de ascenso y 425 de descenso, en 5 h 22 min de marcha estimada. Es la etapa más senderista del pack: un 75,40 % del trazado discurre por senda, un 24,60 % por pista o camino forestal y no hay un solo metro de asfalto. La riqueza faunística de toda la zona es grande: es fácil ver buitres y frecuente divisar águilas reales, y en cualquier momento pueden sorprender la cabra montés, el ciervo, el gamo y el muflón.
En dos jornadas, esta variante conduce a las etapas 14 y 15 del GR 247, que son respectivamente la conexión con el valle del Guadalentín y los Campos de Hernán Perea.
Nombre de la ruta
Variante GR 247.3 (etapa 1). Cazorla – Refugio Casa Forestal El Sacejo
Código: GR-247-V3-E1
Tipo de ruta
Lineal
Dificultad
Moderada
Distancia total
15,0 km
· Tramos de Senda 75.40%
· Tramos de Pista, camino forestal o rambla 24.60%
Coordenadas
Inicio 37.906806, -3.000000
Fin 37.904384, -2.961780
Tiempo de marcha estimado
5h 22min
Tipo de firme
Senda 75,40% y pista, camino forestal o rambla 24,60%. Sin asfalto ni via pecuaria. Camino tradicional con hormas y calzos de piedra seca. Tramos pedregosos, escalonamientos y senda muy estrecha.
Desnivel máximo 1.727m
993m 425m
Dificultad. Valoración según método MIDE
2
Medio
Severidad del medio natural
1
Itinerario
Orientación en el itinerario
2
Desplazamiento
Dificultad en el desplazamiento
3
Esfuerzo
Cantidad de esfuerzo necesario
Tipo de accesibilidad
Apta perros
Apta bicicleta
Época del año
Todo el ano. La cascada de La Escaleruela solo es visible cuando las precipitaciones han sido suficientes.
Ene
Feb
Mar
Abr
May
Jun
Jul
Ago
Sep
Oct
Nov
Dic
Señalización
Señalizacion GR 247 en blanco y rojo. En el primer tramo desde Cazorla los cruces llevan marcas de cuatro colores por coincidir con PR y SL. Balizas en la hoya del km 11,6.
La ruta parte de Cazorla, junto al río Cerezuelo, también llamado de Cazorla, muy cerca de la Plaza de Santa María y en el camino que sube al Castillo de La Yedra. Este río y su entorno fueron restaurados hace pocos años y disponen de un agradable sendero. La ruta gira a la izquierda a los pocos metros de su inicio, pasando a la orilla derecha del río. La fuerte pendiente hace ganar altitud enseguida, siempre en un ambiente muy frondoso, entre casas, huertas y chalés, enlazando diversos caminos con distintos tipos de firme cuyos cruces están bien señalizados con marcas de cuatro colores, ya que en este primer tramo el GR coincide con otros senderos de pequeño recorrido y un sendero local. Mirando hacia atrás se ve una bella estampa del pueblo coronado por su castillo y, al fondo, la campiña olivarera y Sierra Mágina. El camino es el que tradicionalmente han usado los cazorleños para subir a la sierra andando o a lomos de sus caballerías. A la derecha, el valle merece contemplarse por su frondosidad, y en la vertiente contraria se ven las ruinas del Castillo de las Cinco Esquinas, o de Salvatierra, fortificación de finales del siglo XII con una curiosa torre de planta pentagonal irregular. Se pasa junto a la humilde ermita de San Sebastián, al parecer de finales del siglo XV, que queda a la izquierda. En el fondo del valle, los pequeños saltos del río movieron en su día las piedras del molino de Tíscar, y el paisaje alterna huertos, bancales, higueras, caquis, chopos y algunos olivos, con la muralla de farallones de la cuerda de un sinclinal al fondo, por la que se despeña la larga cola de caballo de la cascada de La Escaleruela, cuya visibilidad depende de la época del año y de las precipitaciones.
2
Fuente de Nacelrío
Unos 100 metros después de cruzar el río por un puente. Hay un cruce que debe tomarse a la derecha; a la izquierda se llega a la ermita de la Virgen de la Cabeza en una hora, por donde pasa la etapa 10 del GR 247.
km 2,2
3
Caseta del control de Riogazas
Antigua caseta de control, en su día punto de inspección de los vehículos que transportaban madera. Aquí cruza una ancha pista forestal que a la derecha va a la casa forestal de El Chorro y el Collado Zamora. Punto con acceso rodado.
km 3,6
4
Collado de Cagahierro
A la derecha parte un camino que en solo un kilómetro enlaza con la etapa 11, entre el monasterio de Montesión y El Chorro. La ruta continúa al frente en ascenso sostenido por pinar de laricios de repoblación.
km 6,3
5
Collado de Gilillo
Hito importante: se cambia de vertiente y el sendero deja de dirigirse al sureste para ir hacia el noreste. La cumbre del Gilillo, de 1848 m, queda a solo 500 metros de desvío y ofrece panorámicas en todas las direcciones.
km 8,3
6
Collado
Collado en la Loma de Los Castellones donde nace, a la derecha, un agreste y estrecho barranco formado por un arroyo tributario del arroyo Cerezo, afluente del Guadalquivir. Al este se abre el valle del Guadalquivir.
km 10,2
7
Puerto del Tejo
Collado con vistas hacia ambos lados y bifurcación nítida. La izquierda lleva hacia la ermita de la Virgen de la Cabeza rodeando el Cerro de la Laguna por su vertiente sur. La ruta continúa por la derecha, por pinar de pino negral.
km 12,2
8
Refugio casa forestal de El Sacejo
Fin de etapa en una antigua casa forestal habilitada como refugio, a pocos metros del Parador de Cazorla, establecimiento pionero en el desarrollo turístico de la Sierra de Cazorla. Hay una fuente.
km 15,0
Más información
Ermitas
San Sebastián (finales s. XV), Virgen de la Cabeza (a 1 h desde Nacelrío), San Isicio
Molinos
Molino de Tíscar, movido por las aguas del río Cerezuelo
Cascadas
La Escaleruela, cola de caballo sobre farallones de un sinclinal
Refugios
Casa forestal de El Sacejo, en el final
Castillos
Castillo de La Yedra (Cazorla), Castillo de las Cinco Esquinas o de Salvatierra (finales s. XII, torre de planta pentagonal irregular)
Miradores
Mirador de Riogazas (con panel interpretativo), mirador del arroyo de La Malena
Cartografía
1:50.000
Continuación
Variante GR 247.3 etapa 2; en dos jornadas conduce a las etapas 14 y 15
Puntos de agua
5
Casas forestales
El Sacejo (refugio final), CF Prado Redondo
Cotas destacadas
Gilillo 1.848 m, Cerro de la Laguna 1.663 m, Picón del Rey 1.636 m, El Banderín 1.627 m, La Lagunilla 1.602 m, Cerro de la Torquilla 1.589 m, Cerro de Cagahierro 1.543 m, Cerro Escribano 1.454 m, Peña de los Halcones 1.448 m, La Mocha 1.157 m, La Bola 1.125 m
Casetas forestales
Antigua caseta de control de Riogazas (inspección de transporte de madera), ruinas de caseta de vigilancia en el collado de Gilillo
Áreas recreativas
Arroyo de La Malena (km 2,7), con chopera y mirador
Alojamiento singular
Parador de Cazorla, pionero en el desarrollo turístico de la Sierra de Cazorla
Enlaces con otros senderos
PR-A 312, PR-A 313, SL-A 7, SL-A 8
Enlaces con etapas del GR 247
Etapa 11 desde Riogazas (3 km) y desde el collado de Cagahierro (1 km); etapa 10 vía ermita Virgen de la Cabeza
Puntos intermedios con acceso rodado
Riogazas (km 3,6, carretera y pista forestal)
Servicios en ruta
Agua potable
Áreas de descanso
Sombra
Recomendaciones
Es la etapa con mayor desnivel positivo de todo el pack: 993 metros de ascenso acumulado en 15,04 km, con fuerte pendiente ya desde la misma salida de Cazorla.
En el primer tramo, desde Cazorla, el GR coincide con varios senderos de pequeño recorrido (PR) y un sendero local (SL), por lo que los cruces están señalizados con marcas de cuatro colores: sigue siempre la señalización propia del GR 247. Hay dos zonas donde conviene extremar la atención: el kilómetro 6,2, una zona encharcadiza donde hay que fijarse en las piedras que marcan el camino, y el kilómetro 11,6, un raso en forma de suave hoya del que se sale por la derecha fijándose en la baliza correspondiente.
Hay agua en Cazorla, en la fuente de Nacelrío (km 2,2), en la fuente del arroyo de La Malena (km 2,7), en la fuente-abrevadero del Cerro de Cagahierro y en el refugio de El Sacejo. El único punto de avituallamiento en el sendero es Cazorla, al inicio; cerca del sendero, La Iruela.
Tres desvíos merecen la pena. El más recomendable: en el collado de Gilillo (km 8,3), subir a la cumbre del Gilillo, a solo 500 metros, que con sus 1.848 m brinda increíbles panorámicas en todas las direcciones, con Sierra Mágina al este, Sierra Nevada al sur en días claros, el pico Cabañas y el nacimiento del Guadalquivir al mediodía, y las Sierras de Las Villas y Segura al norte. En el Puerto del Tejo (km 12,2), recorrer uno o dos kilómetros por la bifurcación de la izquierda y volver, solo por el placer de las vistas sobre el agreste barranco y del propio camino tradicional. Y desde la fuente de Nacelrío, la ermita de la Virgen de la Cabeza queda a una hora a la izquierda: por ese santuario pasa la etapa 10 del GR 247 a un kilómetro de su final, útil para recorridos alternativos.
Hay dos enlaces documentados con la etapa 11 del GR 247: desde la caseta de control de Riogazas (km 3,6), siguiendo la pista forestal a la derecha, se llega en 3 km al kilómetro 5,2 de esa etapa; y desde el collado de Cagahierro (km 6,3), un camino a la derecha enlaza en tan solo un kilómetro con el tramo entre el monasterio de Montesión y El Chorro.
En BTT, la mayor parte de la etapa discurre por senda. Hay cortos tramos con fuerte pendiente a la salida de Cazorla, y desde Riogazas hasta unos dos kilómetros antes de finalizar hay puntos y cortos tramos con suelo pedregoso, escalonamientos y senda muy estrecha.
Equipamiento necesario
Botas de trekking con buen agarre y suela de tacos, imprescindibles porque el 75,40 % del recorrido es senda, con tramos pedregosos, escalonamientos y suelo rocoso. Bastones de trekking, muy recomendables por los 993 metros de ascenso acumulado. Al menos 2 litros de agua, con cinco puntos de agua documentados en ruta. Comida para toda la jornada: el único avituallamiento en el sendero es Cazorla, al inicio. Cortavientos y ropa de abrigo: los tramos altos superan los 1.700 metros y son zonas peladas expuestas al viento y a la nieve. Protección solar, gorra y gafas para el tramo desarbolado de la Lancha del Gilillo. Prismáticos para la observación de buitres y águilas reales. Saco de dormir si se pernocta en El Sacejo. GPS o app con el track descargado y batería externa. Bolsa para llevarte tus residuos.
Otros datos de interés
El patrimonio más singular de esta etapa es el propio camino. Los espléndidos caminos que se recorren no son modernas pistas forestales, pero tampoco antiguas sendas de arrieros. Según Alfredo Benavente Navarro, uno de los mejores conocedores del parque natural, los caminos más antiguos de estas sierras son de época medieval y servían para cruzarla, como el que va de Cazorla a Castril; sobre este se marcó la senda que cruza Gilillo, el Puerto de Juan de Baco y Puerto Pinillo. Pero la mayoría de los caminos de la Sierra de Cazorla son de la última década del siglo XIX y las tres primeras del XX. La propuesta original de la red se produjo en 1883 por parte del Distrito Forestal de Jaén, con el fin de comunicar las casas forestales previstas para la explotación de las Sierras de Cazorla y Segura, y los trabajos comenzaron alrededor de 1900, cuando se aborda la construcción de dichas casas. Era una época en la que las maderas se sacaban del monte a través de ríos, jorros o caminos de saca y caminos de arrieros. La dirección técnica la ejecutaba el ingeniero de turno de cada brigada: en los montes de Navahondona, Guadahornillos, Vertientes del Guadalquivir, Torre del Vinagre, Hortizuela y Poyo Segura, la red la ejecutó Enrique Mackay, uno de los más ilustres y competentes ingenieros de montes de la época a nivel nacional. La mayoría de estos caminos se crearon entre 1900 y 1936; tras la Guerra Civil se hicieron pocos más, salvo en el Coto Nacional de Caza de Cazorla-Segura (1960).
Estos caminos son anchos, de buen firme y construidos a la manera tradicional, con hormas y calzos de piedra seca, un tipo que solo puede encontrarse en esta zona del parque natural. Por su calidad, por el esfuerzo y la pericia que necesitó su construcción y por los impresionantes parajes que recorren, forman parte de lo mejor del patrimonio del parque.
En el arranque, la ruta parte junto al río Cerezuelo —también llamado de Cazorla—, restaurado hace pocos años y dotado de un agradable sendero, muy cerca de la Plaza de Santa María y en el camino que sube al Castillo de La Yedra. El camino que se recorre es el que tradicionalmente han usado los cazorleños para subir a la sierra andando o a lomos de sus caballerías. En la vertiente contraria se ven las ruinas del Castillo de las Cinco Esquinas, o de Salvatierra, fortificación de finales del siglo XII cuya torre tiene una curiosa planta en forma de pentágono irregular. Poco después se pasa junto a la humilde ermita de San Sebastián, al parecer de finales del siglo XV. En el fondo del valle, los pequeños saltos del río movieron en su día las piedras del molino de Tíscar.
La antigua caseta del control de Riogazas era un punto de inspección de los vehículos que transportaban la abundante madera que siempre han producido estos montes. En el collado de Gilillo se conservan las ruinas de una antigua caseta de vigilancia. La etapa finaliza en la antigua casa forestal de El Sacejo, hoy habilitada como refugio, situada a pocos metros del Parador de Cazorla, establecimiento que fue pionero en el desarrollo turístico de la Sierra de Cazorla.
Descripción técnica
Recorrido lineal de 15,04 km entre Cazorla y el refugio de la casa forestal de El Sacejo, por los términos municipales de Cazorla y Peal de Becerro, con 5 h 22 min de tiempo de marcha estimado. Dificultad MIDE 2-1-2-3. Desnivel acumulado de ascenso 993 m y de descenso 425 m, con un desnivel máximo de 927 m. El firme se reparte en 75,40 % de senda y 24,60 % de pista, camino forestal o rambla, sin asfalto ni vía pecuaria.
Es el itinerario más exigente y más senderista del conjunto. El ascenso arranca de inmediato: la fuerte pendiente a la salida de Cazorla hace ganar altitud enseguida, enlazando diversos caminos con distintos tipos de firme. Entre Riogazas y unos dos kilómetros antes del final aparecen puntos y cortos tramos con suelo pedregoso, escalonamientos y senda muy estrecha. El tramo por la Lancha del Gilillo hasta el collado del mismo nombre discurre por camino ancho y bien construido con hormas de piedra seca, flanqueado a la derecha por grandes cantiles, farallones y rocas desprendidas.
El collado de Gilillo, en el kilómetro 8,3, es el hito de inflexión: la dirección del sendero deja de ser hacia el sureste para dirigirse al noreste y la ruta cambia de vertiente. A partir de ahí el trazado alterna sendas muy estrechas por suelo rocoso, collados sucesivos (kilómetros 9,8, 10,15 y 12,2) y descensos en zigzag por pinar. En el kilómetro 11,3 la ruta gira a la derecha cambiando de vertiente. Desde el Puerto del Tejo la senda se ensancha progresivamente hasta convertirse en pista forestal, y el último tramo desciende con bastante pendiente.
Dos puntos requieren atención especial: el kilómetro 6,2, zona encharcadiza donde hay que seguir las piedras que marcan el camino, y el kilómetro 11,6, un raso en forma de hoya que puede encharcarse en el centro y del que se sale por la derecha siguiendo la baliza. Hay bifurcaciones señaladas en los kilómetros 4,4, 12,2 y 13,8, todas resueltas hacia la derecha salvo la del 12,2, donde la izquierda lleva a la ermita de la Virgen de la Cabeza. Punto intermedio con acceso rodado: Riogazas, km 3,6. Refugio con fuente en el final.