conviene recorrer el tramo circular en sentido contrario a las agujas del reloj para suavizar el ascenso. Es uno de los enclaves de mayor relevancia ecológica del parque, por lo que hay que pasar lo más desapercibido posible para no provocar alteraciones. La derivación y el PR-A 178 solo están señalizados hasta el km 3,3; a partir de ahí la senda restaurada por la Consejería está acondicionada igual y se sigue sin equívocos.